martes 4 de octubre de 2011

Aquí nadie quiere trabajar!!

No te joroba, he descubierto el chocolate con churros!! Pero es que yo tampoco quiero trabajar! Pero lo hago porque es lo que tengo que hacer...

Pues hoy me he dado cuenta de otra cosa: en mi puta empresa nadie quiere trabajar. Entré como catalogadora. Como se enteraron de que había estudiado en el extranjero, me apalancaron el marrón del trato con los proveedores extranjeros. Partía de cero o de uno cómo máximo, porque como nadie sabía inglés, me decían que ellos pedían los libros al tuntún.
Aprendí a marchas forzadas y a intentar solucionar los marrones que salen (que son muchos). Al principio me decían que buscara nuevos proveedores. Cuando lo conseguí me empezaron a decir que no había que pedir a tantos distribuidores diferentes porque la diversificación aumentaba los gastos de envío.
Cuando empecé aquí me decían que un libro extranjero tardaba un mes en llegar con suerte. Ahora cuando tardan más de 15 días se quejan y les tengo que recordar que son libros extranjeros...
Como me tocó el gran marrón extranjero, me aseguraron que yo no me ocuparía de los nacionales. El otro día mi jefe me reclamó un pedido de libros nacionales; le recordé que estaba catalogando y pidiendo extranjeros...
Solo puntualicé una cosa cuando "acepté" el marronazo: yo tema cuentas ni idea! Casi no sé ni cuánto suman 2+2, así que si hacéis que me encargué de pagar o de facturas o esas cosas, llevaré a la banca rota a la empresa. "sí sí, tú tranquila, tú de eso no te ocuparás..."

Desde hace un año que estoy pagando a distribuidoras alemanas, francesas, italianas, inglesas y norteamericanas en euros, libras, y dólares (incluso chilenas, poh! en pesos, obvio!) ... y haz la conversión y logra que el cambio salga bien, y si nos sale más caro en euros, di que nos los envíen directamente desde EEUU en dólares...
Yo de tanto en tanto hago transferencias de 1000 libras aquí y otras mil allá, pero a mi plim, yo ya avisé.
Pero hoy tanto el poli bueno como el poli malo me han venido cada uno con su correspondiente marrón arrastrado desde antes del verano, de que hay que pagar a unos portugueses y holandeses... y yo me reafirmo: YO TAMPOCO QUIERO TRABAJAR!!
Pero si esa es faena vuestra, la mía acabó cuando el libro llegó aquí!! Pero claro, eso es lo que pienso o escribo aquí, que las clases de valentía las estoy aprendiendo mientras veo Babe, el cerdito valiente.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Tia lo que pasa es que no sabes poner los puntos sobre las is (como es el plural de i?), y te comes unos marrones que te cagas. Hay que pararles los pies a estos cabrones, y si no lo logras evidenciar que eres tu quien les esta haciendo un favor a ellos y no al reves.
Si el mercado laboral esta hecho una mierda no quiere decir que solo por el hecho que tu lo tengas tienes que ir al curro con los pantalones bajaos!!

Besos

TT

PD: los jefes son todos cabrones, es asi, sino no lo serian.